Canciones espectrales. La muerte de los Monroy's Destruction

Autor: Christopher Rosales.

Editorial: Abducción

Reseña: "Canciones espectrales. La muerte de los Monroy's Destruction", es la narración de la decadencia, una suerte de crónica del hundimiento de una banda de black metal que nació fracasada, porque como dice el narrador: "Los Monroy's Destruction olíamos a muerte, cada uno cargaba con una corona de flores negras para nuestro propio funeral. Un Dark Funeral."

Los protagonistas no tienen más aspiraciones en la vida que la de ser metaleros true, por lo que intentan construir un aura particular en torno a la banda, para así alcanzar el respeto del underground. Así que deciden encomendar su trabajo al difunto Monroy, del que las leyendas cuentan hizo un pacto con el diablo. Nada más satánico que tener un patrono que burló al mismo Lucifer al momento de su muerte, ya que aún no paga el favor que le fue concedido.

Los Monroy's Destruction, para atraer la atención del difunto y ser verdaderos ocultistas, visitan por las noches su tumba donde juegan a la Ouija, hacen psicofonías y se emborrachan.

El narrador, del que jamás sabemos su nombre, nos cuenta cómo la banda se hundió, cómo sus integrantes se separaron luego de la muerte del vocalista, Emanuel.

Este protagonista anónimo nos va revelando la inmadurez e inconsecuencia de jóvenes que buscan identificarse con algo, pues ninguno sabe hacia dónde se dirigen como banda y personalmente.

El foco del relato es sumamente subjetivo, se vela harta información. El narrador nos cuenta lo que recuerda, lo que le parece relevante. Es una voz rabiosa que intenta reafirmar que era el único true, el único realmente metalero. Por lo mismo, lo que sabemos de él es lo que le conviene mostrarnos, sin embargo, podemos conocer un poco más a sus amigos. Por él nos enteramos que eran puros posers, que luego de la muerte de Emanuel lo dejaron solo, se alejaron del metal y se olvidaron de Monroy.

Aunque una cosa está clara: todos son unos perdedores. Eso es lo que se deduce de la narración entrelíneas, es lo que se le escapa a este narrador prejuicioso.

Pero la novela no es trágica en ningún momento, es la sátira de un grupo que se cree el cuento del satanismo y que puede pasar en una realidad cualquiera, por lo mismo no es una mofa que alude a algo o alguien en particular. En este caso tiene que ver con un grupo de adolescentes engrupidos con el metal, que provienen de un contexto social poco alentador, que está determinado por referencias a una cultura pop que sitúa a esta obra en un escenario identificable: "No era nadie. Estaba terminando cuarto medio en un dos por uno porque del colegio lo echaron por repetir tres veces el segundo medio. Tomaba. Inhalaba tolueno de cuando en cuando. Rayaba iglesias y sepulturas con inscripciones latinas y cruces al revés. Era un caso perdido. Su familia había abandonado toda esperanza."

Canciones espectrales. La muerte de los Monroy's Destruction, la primera nouvelle de Christopher Rosales, es la narrativa de los fracasados pues les otorga una voz, los vuelve protagonistas de sus propios reveses.

[Reseña de: Pamela Hermosilla L., mediadora de lectura de Biblioteca Viva Egaña]

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Crítica realizada por Lorena Amaro en Revista Santiago

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